El Inter de Milán ganó por 3-1 al Barcelona en el primer asalto de la semifinal. Los azulgrana se adelantaron pero los interistas gracias a los goles de Sneijder, Maicon y Diego Milito pusieron la semifinal a su favor.
El Inter supo frenar al ciclón blaugrana y empezó controlando el partido. Los de Mourinho imprimieron una gran presión en todo el campo e intentaron salir con balones largos a espaldas de la defensa que hicieron mucho daño. Iba a llegar la primera clara: Diego Milito se quedaba sólo ante Víctor Valdés pero el asistente levantó el banderín señalando un inexistente fuera de juego. El Barcelona suspiraba hilvanando dos buenas jugadas consecutivas. Y en la tercera, iba a llegar el primero. Una gran jugada de Maxwell que apuró hasta la línea de fondo ponía el balón atrás para que Pedro sin oposición silenciara el Giuseppe Meazza. El golpe del Barcelona había sido muy duro pero el Inter supo recomponerse.
En una de esas entradas por la izquierda de Eto’o por la izquierda acabó en los pies de Milito, que abrió hacia la derecha de forma inteligente, donde estaba sólo Sneijder. El holandés tuvo tiempo para pensar y batir por bajo a Valdés, que estuvo a punto de desviar el tiro con el pie.
Tras el gol, los italianos con su tridente ofensivo intentaron aprovechar su velocidad para matar el partido pero el Barcelona tuvo el control hasta el final de la primera parte.
El descanso iba a ser como un jarro de agua fría para el Barcelona. El Inter salió con las pilas cargadas y rápido se hizo con el control del juego. Nada más comenzar la segunda parte, Milito iba a dar de nuevo un pase en el área pequeña a Maicon que tras un raro control, desvió la pelota ante la mirada de Valdés. El segundo del Inter dió alas a los italianos, que parecía que era el único equipo que había sobre el campo. El Barcelona se limitaba a cortar las embestidas de los interistas. En una de esas internadas iba a llegar el tercero. Sneijder sirvió en bandeja, tras un remate de cabeza, el balón a Milito que nada más que tuvo que empujar el balón a las redes. Milito se encontraba en fuera de juego pero ni árbitro ni asistente anularon el gol. Era el 3-1 que ponía contra las cuerdas al conjunto azulgrana.
Tras el gol, Guardiola movió el banquillo dando entrada a Abidal por Ibrahimovic, que no estuvo muy acertado durante el encuentro. Pedro se colocó de delantero centro y Alves adelantó su posición hasta el extremo. Sin embargo, Mourinho tuvo que hacer dos cambios obligados. Diego Milito con una sobrecarga en los abductores y Maicon con la nariz sangrando tras un choque con Messi, dejaron su lugar a Balotelli y Chivu.
El Barcelona lo intentó todo y de todas las maneras pero no tuvo recompensa el empuje final. El Inter se echó atrás y salió en los últimos 15 minutos de su campo. Incluso podía haber recortado diferencias el Barcelona si el árbitro hubiese pitado un penalti claro de Sneijder a Alves que acabó con amarilla al brasileño al interpretar el colegiado que se había tirado.
A la desesperada, Guardiola adelantó la posición de Piqué que tuvo una ocasión muy clara que despejó la sólida defensa neroazzurra. Mourinho planteó un gran encuentro, ahogando a Xavi, poniendo en jaque a Alves con la rapidez de Pandev y dejando sin ideas a Messi, que probablemente fue su peor partido de la temporada.
El Barcelona apelará a la heroica en la vuelta, está contra las cuerdas y necesita el buen hacer de sus estrellas. Mourinho ganó en la pizarra a Guardiola y el de Santpedor tiene otra oportunidad para demostrar que los suyos se merecen estar el 22 de mayo en el Santiago Bernabéu, en la final. Tarea complicada que se descifrará en el Camp Nou el próximo miércoles.