El Barcelona puso fin a su mala racha en el Vicente Calderón y saldó con una victoria por 1-2 en un encuentro donde la nota negativa fue la lesión de Leo Messi.
El ’10′ abrió el marcador tras aprovechar un buen pase en profundidad de Pedro y sacó el córner que sirvió a Piqué para poner el segundo y decantar la balanza hacia el cuadro visitante. Antes, Raúl García maquilló su más que discreta actuación con un tanto de cabeza que hizo creer a la parroquia colchonera en los tres puntos.
La diferencia de calidad en el centro del campo, el del Barça poblado por campeones del mundo, marcó el desarrollo de la primera parte. Y es que cuando el conjunto de Guardiola se pone por delante, los rivales sólo pueden correr detrás del balón, superados en todo momento por el juego preciso y combinativo que proponen.
A pesar del claro dominio blaugrana, los locales se encontraron un gol a los 24 de juego. Un buen centro puesto por Simao fue rematado a la red por Raúl García, que se resarcía de los errores cometido en los compases iniciales del choque. Un gol que despertó a los de Quique Sánchez Flores y a su afición, que se desgañitó para elevar a los suyos.
Pero no fue suficiente y pocos minutos después del empate, Piqué, el más listo de todos se anticipó a Godín para sellar el 1-2. Con ventaja en el marcador y tras apaciguar el ímpetu local, el Barça fue a por el tercero.
Tras el descanso, Iniesta, tras una buena jugada por la derecha, sirvió para Xavi, que hizo lucirse al meta madrileño. Acto seguido, Pedro repitió desde la misma zona, pero la respuesta fue la misma, una parada magistral del portero rojiblanco.
Agüero, que llegó renqueante por una lesión muscular, fue cambiado al comienzo de la segunda parte por Diego Costa. Villa y Messi pudieron marcar el de la tranquilidad, pero De Gea, que volvió a estar espectacular tapó el hueco en ambas ocasiones.
Tres puntos para un Barcelona que se recupera del accidente ante el Hércules y permite a su entrenador, Pep Guardiola, ganar por primera vez en Liga en el Calderón.




