El Real Madrid consiguió una importante victoria en un duelo en el que los locales tuvieron que aferrarse a la épica para sumar los tres puntos, al remontar al Sevilla con un gol en el último minuto, lo que les coloca como líderes tras el empate del Barça ante el Almería.
Tras el 2-0 inicial del Sevilla se desvanecieron las opciones de auparse como líderes de la Liga, pero entre el calor del público y la motivación de los jugadores, los blancos consiguieron tres tantos, con gol incluido en el último minuto, para doblegar a un Sevilla, que se las prometía felices en un principio.
En el Real Madrid la novedad principal fue la incursión de Xabi Alonso en el once, que se recuperó a tiempo para poder estar en el día de hoy, mientras que Guti volvió a una convocatoria tras cuatro encuentros en los que las molestias no le permitieron participar. A su vez, Arbeloa regresó tras el partido de sanción que cumplió ante el Tenerife. Marcelo, que cuajó un nefasto partido en el Pizjuán como lateral ante Jesús Navas, actuó esta vez como interior.
Mientras, en el Sevilla, Jiménez sorprendió con una alineación en la que finalmente sólo Negredo actuó en punta, bien secundado por Navas, Perotti y finalmente Capel. En el centro del campo, el sevillano no dudó en priorizar la fuerza antes que la calidad, colocando a Fazio y Zokora.
Casi sin tiempo para acomodarse sobre el terreno de juego llegó el gol sevillista, que nació de las botas de Jesús Navas. La primera internada del internacional desembocó en un centro que cayó al otro lado en los pies de Capel, quien colocó un buen balón ante la incursión de Negredo. Pero no fue éste, sino Xabi Alonso el que desvió el balón a las mallas en una acción muy desafortunada. Las esperanzas se desvanecieron por momentos.
La reacción del Real Madrid no se hizo esperar, y el conjunto blanco comenzó a irse hacia arriba con el descaro que le faltó en el comienzo. En el minuto 20 llegó el primer contratiempo para los sevillistas ya que Konko, titular en el día de hoy, se retiró lesionado en favor de Adriano, que entró al campo sin tiempo para calentar.
Los de Pellegrini se hicieron los dueños del choque, gozando de la posesión mientras que el Sevilla no tuvo otro remedio que retrasar su posición en el campo hasta llegar a encerrarse. En esta dinámica comenzaron a llegar las ocasiones. Kaká, Marcelo, Higuaín o Cristiano tuvieron en sus botas el tanto del empate, pero se encontraron con un enemigo muy inspirado como fue Andrés Palop, que frenó en seco las intentonas constantes de los blancos.
Tras la reanudación, el Sevilla cambió la mentalidad de quedarse esperando al Real Madrid y recogieron sus frutos. En el 7 de la segunda mitad, una falta de Dragutinovic generó la confusión entre Casillas y su defensa, y el balón se coló lentamente en la portería madridista. Pellegrini no dudó en tirar mano del banquillo. Guti y Van der Vaart al campo por Arbeloa y Lass.
Tras este duro varapalo el Real Madrid no dudó en acudir en tromba a la portería de Palop, a sabiendas de que no tenía ya nada que perder, y en diez minutos cambió el panorama del choque. Primero apareció Cristiano. Tras una falta que desvió la barrera y una ocasión en la que Kaká no supo definir, el portugués acudió a su cita con el gol. Un centro raso fue remachado por el nueve, otorgando esperanzas a la parroquia blanca. Sólo cinco minutos después, fue Segio Ramos el que igualó la contienda rematando de cabeza un saque de córner.
A pesar del empate, el Madrid no se relajó lo más mínimo. Apoyados por un eufórico Bernabéu, los blancos sintieron que el partido estaba de su lado, y las ocasiones se sucedieron sin cesar. El tercer gol parecía cerca. Pudo llegar cuando Ronaldo dio una pse de la muerte al que que no llegaron ni Higuaín ni Van der Vaart, y poco después era el ‘pipita’ el que gozó de dos oportunidades que acabaron en la madera. Tras la salida de Raúl al césped, de nuevo Higuaín disparó alto desde el punto de penalti. El Sevilla parecía tirar la toalla en la lucha por llegar a la portería de Casillas, en parte por el cansancio acumulado, y los locales jugaban prácticamente en el área rival.
El partido parecía que iba a perecer con este resultado, aunque la constancia madridista se impuso cuando Van der Vaart recogió un rechace en el área pequeña en el tiempo de descuento para certificar una épica victoria de los madridistas. El liderato era una realidad y tras la conclusión del cuando el árbitro señaló el final, el Bernabéu rugió con todo su poderío. Iturralde pitó el final del partido. Todos los jugadores del equipo blanco se juntaron en el centro del campo dándose un fuerte abrazo a grito de ‘Así, así, así gana el Madrid’