La selección española, actual campeona del mundo de fútbol, recorrió las calles de Madrid acompañado por centenares de miles de personas que vistieron de rojo y gualda el recorrido del autobús descapotable que los jugadores utilizaron para desplazarse desde el Palacio de la Moncloa hasta la explanada Puente del Rey, donde culminó la fiesta de la ‘Roja’.
Los futbolistas españoles, junto con el cuerpo técnico, se montaron en torno a las siete y media de la tarde, con una hora de retraso, en un autobús negro descapotable e iniciaron su recorrido desde el Palacio de la Moncloa, donde les había recibido el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
Junto al Presidente, recibieron a los jugadores la vicepresidenta María Teresa Fernández De la Vega, y varios ministros como Miguel Ángel Moratinos, Miguel Sebastián, Bibiana Aido o Trinidad Jiménez, además del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, el único que estuvo en el Soccer City de Johannesburgo (Sudáfrica).
Uno de los héroes de la final, Andrés Iniesta, fue el encargado de entregar una camiseta a Zapatero, en la que rezaba el mensaje ‘Para José Luis, con el cariño y afecto de los campeones del mundo. Tú eres uno más’, y aunque obligado por sus compañeros que le gritaron ‘Iniesta ministro’, acabó confesando que estaba desbordado por los acontecimientos.
Antes de la visita al Presidente, la ‘Roja’ acudió al Palacio Real para ofrecer la copa a Los Reyes, los Príncipes de Asturias y la Infanta Elena, y en el que también estuvieron las Infantas Doña Leonor y Doña Sofía, que juguetearon con el trofeo con la ayuda de Iker Casillas.
Tras las visitas institucionales, llegó el baño popular por las calles madrileñas. Cientos de miles de personas abarrotaron Princesa, Plaza de España, Gran Vía, pasando por las fuentes de Cibeles y Neptuno para alcanzar la Ronda de Atocha y en la glorieta de Embajadores dirigirse a Bailén y a través de Plaza de España llegar, sobre las 23.05 horas, a la explanada Puente del Rey.
Desde abajo, los aficionados llevaron en volandas a los reyes del mundo futbolístico con los cánticos que ya se han convertido en himnos oficiales de la ‘Roja’. ‘Yo soy español, español, español’, ‘Villa maravilla’ o ‘campeones, campeones’ fueron la banda sonora de los 23 campeones, que vistieron un camiseta roja con el lema ‘Campeones del mundo’.
Mientras, desde el aire, la Patrulla Águila del ejercito español realizó un vuelo en el que los aviones pintaron de rojo y gualda el cielo de Madrid justo antes de que cayera la noche sobre la capital, cuando la selección proseguía con su lenta marcha acompañados de la marea roja.
Después de casi dos horas de recorrido llegaron a mitad del camino, en la Plaza de Cibeles. Hasta entonces, Fernando Torres, enfundado en una bandera de España con el escudo del Atlético de Madrid, fue el encargado de portar el trofeo dorado casi todo el camino intercambiándoselo casi siempre con Sergio Ramos o Reina. En el autobús no paraban de surgir anécdotas y cánticos que animaban a la afición desplazada hasta las calles de la Gran Vía.
‘¡Ya están aquí. Sí, sí, sí, la Copa ya está aquí’, gritó el ‘speaker’ cuando el bus con los campeones del mundo apareció en la explanada Puente del Rey, con la música de Coldplay y su ‘Viva la vida’ que recibía a los jugadores, cuerpo técnico y representantes de la Federación Española.
A partir de aquí se presentaron uno por uno a los jugadores, con el clásico pequeño discurso de los más atrevidos para dar paso a anécdotas como la de Piqué y Puyol hacia Cesc que cuando estaba despistado le colocaron la camiseta del Barcelona o el espectacular discurso del show de Reina.