El Getafe no pudo lograr la remontada a pesar de ganar al Sevilla (1-0) en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey, y permitió que el club hispalense se clasificase para la final, en un encuentro marcado por la expulsión del técnico sevillista, Manolo Jiménez, así como por la enorme actuación del portero Andrés Palop.
El Getafe salió a comerse la eliminatoria con un chaparrón de ocasiones sobre la portería que defendía Palop. Fruto de ese asedio tras el descanso, llegó el gol de Soldado, que salió de titular tras superar sus molestias físicas en una última prueba antes del partido, para encender las esperanzas de la hinchada del Coliseum Alfonso Pérez. Mané centró desde la izquierda y Soldado remató de cabeza cruzando el balón sin que Palop pudiera evitarlo.
Por su parte, el Sevilla no metió en problemas al Getafe hasta el punto de que el meta Ustari apenas tuvo que aparecer en un par de ocasiones, pero que no llevaron peligro, y en otro par de momentos en los que fueron sus defensas los que le cedieron el balón par despejar el peligro y la presión sevillista.
Los azulones terminaron por intentarlo de todas las maneras. Casquero, Soldado y Pedro León se toparon una y otra vez con el muro visitante. El Sevilla sufrió por renegar del balón, pero consiguió otro nuevo éxito en la reciente historia. Un triunfo que podría ser de traca si se culmina en la citada final.

















